agosto 13, 2006

A 485 de la caída de Tlatelolco-Tenochtitlan


El 13 de agosto de 1521, Tenochtitlan-Tlatelolco cayó ante las tropas del ejército de Hernán Cortés. Después de poco más de un año de batalla a muerte, la capital mexica fue tomada por los invasores españoles. El último huei tlatoani, Cuahutemoc, fue capturado en Tlatelolco. La soberbia civilización azteca empezó a perderse en el silencio.
La historia dice que los mexicas tuvieron algunos presagios funestos, dentro de "su cultura" mágico-religiosa, que dejaron libre el camino para que los oenínsulares tomaran la ciudad principal de México.
Moctezuma fue inteligente, sabio, filósofo, orador, amante de su pueblo y sus tradiciones, valiente, prudente, muy cuerdo, esforzado, magnánimo, bondadoso, un gran estadista, conocedor de su pueblo, astuto, afable, generoso, moral, poderoso, temido y amado por su pueblo… llevó a su pueblo a su máximo esplendor y grandeza. Es muy difícil creer que este hombre, que estudió en el Cálmecac desde los diez años para convertirse en guerrero, haya devenido en el "rey" miedoso, confundido y débil que abrió la puerta a la invasión española.
Cortés se había ausentado de la ciudad para ir a combatir a Pánfilo de Narváez, quien había venido a aprehender al invasor por orden de Diego Velásquez, gobernador de cuba. Durante este tiempo, sucedió el acto más criminal de los invasores de Tenochtitlan: La matanza del Templo Mayor, durante la fiesta de Toxcatl, el 23 de mayo de 1520.
Ese día, los españoles fueron sitiados por el pueblo mexica en el templo de Axayacatl. Entonces, Cortés rogó a Moctezuma para que detuviera a su pueblo. Moctezuma aprovechó esta oportunidad, y a sabiendas de tener que sacrificar su vida, pidió dejar ir a Cuitlahuac, el cual, una vez liberado, encabezó, como nuevo huei tlatoani, el ataque contra los españoles. Esto le costó la vida a Moctezuma, quien fue muerto a garrotazos por orden de Cortés y no por una pedrada de su pueblo como afirma el mito.

La defensa heroica de Tlatelolco-Tenochtitlán ante el ejército español tras "tres meses del más terrible e inhumano asedio" fue conmemorado el domingo en la Plaza de las Tres Culturas.
En el acto, enmarcado por rituales indígenas en memoria a los últimos emperadores aztecas Cuitláhuac y Cuauhtémoc, al ritmo de un tambor y el olor a copal, los participantes lucieron vestimentas de la usanza tradicional y penachos de colores, para refrendar la idiosincrasia nacional.
A la ceremonia asistieron Ruth Lilián Sánchez Monterrubio, en representación del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal; Beatriz Mojica Morga, de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, y Noemí Ortega Ordóñez, por la Procuraduría General de Justicia capitalina Sergio Grande Palacios, director Territorial en Tlatelolco Santa María de la delegación Cuauhtémoc.

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