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abril 26, 2007

Por cuatro homicidios más, dictan auto de formal prisión a “Mataviejitas”


Juana Barraza Samperio acumula ya 15 homicidios y 12 robos. Peritajes de las huellas dactilares permitieron establecer que las mismas correspondían al pulgar derecho.
Al encontrar sus huellas plasmadas en diferentes objetos de sus víctimas, la Procuraduría de Justicia del DF aumentó cuatro crímenes más y tres robos calificados a “La Mataviejitas”, quien suma 15 homicidios y 12 hurtos a la fecha.Con las declaraciones de testigos, la PGJDF logró acreditar cinco expedientes relacionados con la muerte y robo a personas de la tercera edad de las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero.El jueves, el juez 69 en Materia Penal de Santa Martha Acatitla dictó auto de formal prisión a Juana Barraza Samperio por cuatro casos más de homicidio y tres robos cometidos entre 2003 y 2004.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal informó que dentro de los nuevos expedientes consignados se encuentra el del homicidio de Enedina Rizo Ramírez o Gloria Rizo Ramírez de 81 años de edad, ocurrido el 28 de octubre de 2003, en calle Cerrada de Adolfo Prieto, número 14, colonia Del Valle, delegación Benito Juárez. Para ganarse la confianza de su víctima, Samperio le ofreció la tarjeta “Sí Vale”.
Después, tras ingresar a su domicilio, aprovechó la bata de baño que vestía la víctima para estrangularla. Peritajes de las huellas dactilares permitieron establecer que las mismas correspondían al pulgar derecho de Barraza Samperio.
La Mataviejitas” también es la presunta responsable del homicidio de Estela Cantoral Trejo, de 84 años de edad, ocurrido el 25 de junio de 2004, en su domicilio en Cerrada Paz Montes de Oca, número 19, Edificio “F”, departamento 303, colonia General Anaya, en Benito Juárez.
En esa ocasión, la inculpada solicitó trabajo de lavado de ropa a Cantoral Trejo y tras ingresar al domicilio de la víctima aprovechó un descuido para estrangularla con una media.
De la misma forma contactó a Guadalupe Olivero Contreras en Tlatelolco a quien ofreció ayuda para personas de la tercera edad como parte de un programa del Gobierno capitalino, en el departamento del edificio Estado de Hidalgo, Juana Barraza le tomó la prisión, le robó 15 mil pesos y la privó de la vida.
En esta ocasión la también conocida como “La Dama del Silencio” le robó 5 mil pesos tras estrangularla en su domicilio ubicado en el departamento 402 de la entrada C del edificio Hidalgo, en la Unidad Habitacional Tlatelolco.
Antes de cometer el crimen, La Mataviejitas y su víctima fueron vistas en las inmediaciones del edificio por vecinos de la unidad habitacional.
El último homicidio por el que ahora se le acusa es el ocurrido el 26 de marzo de 2004 en el número 164 de la calle Doctor Atl, colonia Santa María la Ribera, en Cuauhtémoc.
En ese sitio, “La Mataviejitas” golpeó y estranguló a Socorro Enedina Martínez Pajares.
Barraza Samperio se encuentra detenida desde el año pasado en el penal de Santa Martha Acatitla.
Descifrar códices permitiría conocer sistema hidráulico prehispánico


Para conocer el sistema de distribución de agua es necesario descifrar iconografía de la ingenieria hidráulica del México antiguo contenida en las obras pictográficas existentes, consideró el historiador Leonardo Icaza Lomelí.

El investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recordó que no obstante que una vasta cantidad de estas obras fueron plasmadas en la Cuenca de México, no se ha podido lograr su decodificación debido a que desde el punto de vista tecnológico se desconocen términos como anchpanco, atatactli o tecaxitl, entre otros.

Y es que para Icaza, no basta con descifrar formas y colores en los manuscritos prehispánicos, cuando lo que se requiere es una lectura particular que permita la traducción de dicha información referida a la ingeniería hidráulica de la época.

"Esta nueva lectura debe enfocarse a ubicarlos en el tiempo y espacio, asi como contextualizar las raíces de los vocablos de la lengua náhuatl a su traducción literal, a efecto de poder establecer los códigos de diseño y construcción de las soluciones que se dieron a través de la arquitectura relacionada con el agua", opinó Icaza.

El también director del Taller de Ciencia y Tecnología de la Dirección de Estudios Históricos (DEH) indicó que de acuerdo con especialistas en códices, los sistemas hidráulicos de la época prehispánica respondieron a necesidades básicas en el consumo del agua, así como a evitar inundaciones.

Por eso, añadió, con el desciframiento de códices se pretende encontrar nuevas formas para captar, elevar, conducir, almacenar y distribuir el agua a través de soluciones basadas en la arquitectura que derivaron en sistemas hidráulicos.

Lo mismo servirá para conocer las obras orientadas a resolver problemas de escasez de agua generados por la poca cantidad de lluvia en los cinco lagos que rodeaban al Valle de México como lo son Chalco, Texcoco, Xochimilco, Zumpango y Xaltocan.

Debido a que las obras fueron representados en códices, solamente se ha logrado identificar a los personajes que eran comisionados para la construcción y mantenimiento hidráulico.

"Esto se pudo observar en el documento denominado La Ordenanza de Cuauhtémoc (1524), donde se hace referencia a quienes tenían el conocimento para separar el agua dulce de la salada y para desarrollar obras que controlaban y distribuían el agua", expresó.

Finalmente, afirmó que para evitar las inundaciones se constató que se construían muros o cercas de piedra con tuberías de barro que permitían la eliminación del agua a manera de drenaje, de acuerdo con las representaciones de estas obras creadas por los gobiernos de Tlatelolco y Mendoza.

abril 25, 2007

Pide LEA a magistrado desistirse de llevar su caso


El juicio de amparo iniciado a petición del ex presidente Luís Echeverría Álvarez acusado de genocidio, dio un giro inesperado a unas horas de que se emitiera la resolución del caso.

Minutos previos a la audiencia constitucional, en la que según fuentes judiciales de primer nivel se perfilaba la posibilidad de que Echeverría obtuviera el amparo y protección de la justicia federal de parte del Tercer Tribunal Unitario del DF, los abogados del presunto genocida presentaron un escrito para solicitar al magistrado federal Jesús Guadalupe Luna Altamirano que se desista de conocer el asunto, por considerar que está impedido legalmente.

De acuerdo con la versión de los penalistas Juan Velásquez y Heráclio Bonilla, el magistrado Luna Altamirano, en su libro La extradición en México y otros países editado por Porrúa, emitió opiniones relativas a la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, al considerar que diversas personas fueron “torturadas, mancilladas, desaparecidas, encarceladas y asesinadas por razones políticas y regímenes dictatoriales”.

Según los litigantes, con base en los artículos 66, 67, 68 y 70 de la Ley de Amparos, que establecen que un juzgador queda inhabilitado para conocer de un asunto cuando se ha manifestado públicamente sobre el contenido del mismo, Luna Altamirano debe excusarse y turnar la demanda de garantías a otro tribunal unitario.

En caso de que el impartidor de justicia no acceda a la petición de los penalistas por considerar que no tienen razón, será un tribunal colegiado integrado por tres magistrados federales el que determine si Luna Altamirano prejuzgó en su libro la materia de la litis que ahora analiza la demanda de amparo que pidió Echeverría Alvarez contra el auto de formal prisión dictado en su contra por lo hechos del 2 de octubre 1968 en la Plaza de las Tres Culturas.

Entre tanto integrantes del Comité 68 pro libertades democráticas también presentaron el miércoles al tercer tribunal unitario un escrito para quejarse, ya que a su decir no han tenido acceso a la demanda de amparo del ex presidente, lo que los pondría en estado de desventaja respecto al inculpado.


Nuevo interés por Elena Garro. A raíz de la polémica que desató el señalamiento de que la escritora mexicana Elena Garro era espía del gobierno, su obra ha comenzado a ser reeditada y existe “un nuevo interés” por ella, señaló la víspera aquí su hija, Helena Paz Garro.

Entrevistada durante la presentación del libro “Yo, Elena Garro”, de Carlos Landeros, la hija que la desaparecida escritora tuvo con el poeta Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, afirmó que ahora “hay un nuevo interés (por su madre), le hicieron tanta publicidad, todo lo contrario tiene lo bueno”.

Helenita o “La Chata”, como se le conoce también, adelantó que este año espera publicar su primer poemario, y que ante la falta de apoyo de instituciones culturales se mantiene con las regalías de los libros de su madre.

Adelantó que el volumen se titulará “La rueda de la fortuna” y será publicado por el Fondo de Cultura Económica, así como que espera dejar listo en manuscrito el siguiente tomo de sus memorias, en las que aclarará todo lo que sucedió en 1968, cuando debió salir junto a su madre al exilio por cuestiones políticas.

Dijo que publicar este volumen “me da un poco de miedo, porque ha habido tantas calumnias contra mi mamá y mi papá, te atemorizan, voy a tener valor y va a estar a fines de este año a mano, pues tengo un problema, que no sé escribir a computadora y mi letra es ilegible y no tengo dinero para contratar una secretaria”.

Aclaró que este segundo tomo será publicado probablemente por Editorial Porrúa, pues el primero salió en 2003 “pero Editorial Océano lo hundió, no se porque”, y acusó que detrás del complot en contra de su libro se encuentra un personaje político ofendido, del que no dio nombre.

La gente de la editorial, añadió, “no se pone al teléfono conmigo, no se hizo presentación del libro, hay un político que está detrás de ello; Patricia Rosas publicó `Testimonio sobre Elena Garro’, donde hablaba mal de este político, entonces cambiaron los de Océano conmigo”.

Y continuó: “me congelaron a mí, ya estoy harta de ser hija de Octavio Paz y Elena Garro, yo no hablo mal de ningún político y me afectan a mí”. Nacida en Puebla en 1920, Elena Garro fue una escritora polémica que se caso con Octavio Paz antes de cumplir los 18 años.

A raíz de lo ocurrido en Tlatelolco en 1968, hizo acusaciones contra intelectuales mexicanos. A esos personajes los responsabilizó de instigar a los estudiantes, acusaciones que le ocasionaron el rechazo de la comunidad intelectual y la llevó al exilio durante 20 años.

En el libro “Yo, Elena Garro”, publicado por Lumen, el escritor Carlos Landeros reúne las diferentes entrevistas que realizó en vida a la autora de “Los recuerdos del porvenir”, así como las dedicatorias que ella le hizo de sus libros y el prólogo que le hizo para su novela “El desamor”.

Acompañado por el crítico Emmanuel Carballo y la actriz María Inés Pintado, Landeros aclaró que “no es mi intención escribir una apología de la escritora, cuyo talento ya es reconocido, incluso por sus propios enemigos”, sino publicar estas entrevistas que “tal vez ayuden a comprender mejor el talento creador y el aspecto humano de Elena Garro”.

Después del desprecio intelectual al que fue sometida y al exilio forzoso, Garro regresó a vivir a Cuernavaca, Morelos, con más de una docena de gatos y su hija.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes cubrió todos los gastos de su tratamiento contra el cáncer de pulmón, provocado por fumar desde su juventud, enfermedad que finalmente la venció el 23 de agosto de 1998.



abril 19, 2007

Tlatelolco, zona de monumentos arqueológicos


La diputada federal Beatriz Pagés Rebollar, del PRI, se manifestó a favor de que se declare a Tlatelolco zona de monumentos arqueológicos, pues esta medida ayudaría a contrarrestar el deterioro provocado por el crecimiento desmedido de la urbe, en ese lugar.
Pagés, secretaria de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, recordó que en San Lázaro se aprobó un dictamen con punto de acuerdo solicitando al Ejecutivo Federal, que por conducto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se realicen las gestiones necesarias al respecto.
La propuesta presentada el 25 abril del año pasado, por el diputado Jorge Triana Tena, del PAN, indica que las autoridades federales tienen la obligación de proteger el patrimonio cultural y de establecer museos temáticos.
Añadió que todo ello es con el objetivo de difundir los hallazgos que desde 1999 se han descubierto con motivo de la ejecución del plan de manejo de la zona arqueológica y museo del Tecpan de Tlatelolco.
Pagés, quien es directora general del semanario "Siempre", indicó que en las últimas cuatro décadas han sido innumerables los trabajos realizados por parte de importantes arqueólogos, restauradores, antropólogos y demás profesionales, que ha tenido como resultado múltiples investigaciones, en esa zona.
"La zona arqueológica de Tlatelolco es la más grande del área metropolitana de la Ciudad de México y continúan los trabajos conforme a los descubrimientos hechos en, por lo menos, los últimos 50 años, que se debe proteger y rescatar esta importante zona de monumentos arqueológicos".
Dicha propuesta exhorta también al Ejecutivo Federal para que realice los trámites correspondientes, a fin de que Tlatelolco sea declarado Patrimonio de la Humanidad, por el comité de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), debido a su importancia cultural.
"Tlatelolco es una zona, cuyo valor histórico es innegable y en este momento está amenazada por el desarrollo de la urbe y de la población, incrustada en una zona sobrepoblada.
"Por lo tanto, es necesario que así se le dictamine con la idea de protegerla y que en algún momento dado, pueda ser destruida o afectada por cualquier otra construcción que se pretenda hacer en la parte cercana a ella", indicó.
Sobre ese punto, el también secretario de la Comisión, Alfonso Suárez del Real, del PRD, señaló que el pleno también aprobó pedir al Ejecutivo Federal se declare en la ciudad de Lerdo, del estado de Durango, una zona de monumentos históricos.
"Tlatelolco es cuestión de una actitud que a lo largo de la historia ha sido recurrente, es una actitud de solidaridad, de esperanza y mucha lucha", dijo.

abril 18, 2007

Publican investigación sobre La Casa de las Águilas






Era el lugar de nacimiento, formación y muerte de los tlatoques o soberanos mexicas.

Luego de años de excavaciones e investigaciones en La Casa de las Águilas, edificio perteneciente al centro ceremonial del Templo Mayor, el arqueólogo Leonardo López Luján reunió en dos libros la historia, arquitectura, descubrimientos y sentido religioso del inmueble construido en la antigua Tenochtitlan: La Casa de Las Águilas I y II. Un ejemplo de la arquitectura religiosa de Tenochtitlan.

La obra ofrece un análisis pormenorizado del segundo edificio prehispánico de mayor importancia después del Templo Mayor. La Casa de las Águilas era el espacio religioso fundamental en la vida del centro ceremonial. Ahí comenzaba y terminaba el reinado de los soberanos mexicas, pues era el lugar en el que los gobernantes mexicas se preparaban para la toma del poder y donde eran velados al morir.
“El edificio era muy importante dentro de la vida de los reyes aztecas, pues se utilizaba para el al que enmarcaban el reinado del máximo gobernante de esta sociedad”. Cuando un rey fallecía su cadáver era velado en la Casa de las Águilas durante cuatro días y cuatro noches, antes de ser trasladado al pie del Templo Mayor para ser cremado.
De igual forma, el rey que había sido electo pero no había sido coronado aún, hacía también durante cuatro días y cuatro noches una penitencia que lo preparaba para la ceremonia de sucesión en el trono.
La publicación comprende un extenso estudio en el que se confrontan los datos arqueológicos e históricos y las características técnicas y espaciales de esta construcción que se estima comenzó a edificarse durante el gobierno de Itzcóatl o Motecuhzoma Ilhuicamina, en la primera mitad del siglo XV.
Coeditados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Fondo de Cultura Económica y la Universidad de Harvard, el par de volúmenes da cuenta de la información recuperada durante las cinco temporadas de exploración (de 1980 a 1997) encabezadas por el propio López Luján. La Casa de las Águilas ubicada al norte del Templo Mayor —en las calles de República de Argentina y Justo Sierra del centro de la Ciudad de México—, permaneció sepultada por más de cuatro siglos y medio, hasta su hallazgo en septiembre de 1980 como parte de los trabajos de excavación del Proyecto Templo Mayor.
Al también denominado Edificio E, se le adjudicó el nombre de “Recinto de Los Caballeros Águila” o “Casa de Las Águilas” en 1982, cuando se descubrieron dos esculturas de personajes ataviados con trajes de águila, así como la presencia de representaciones de cabezas de esta ave en la fachada principal, refiere el especialista galardonado con el Premio Investigación en Ciencias Sociales de la Academia Mexicana de Ciencias.
Tras un exhaustivo análisis de fuentes escritas y pictografías del siglo XVI que hacen referencia a un sitio sagrado llamado Tlacochcalco o Tlacateco, el cual se describe con características similares a las que tiene La Casa de Las Águilas, López Luján señala: “este era el lugar donde el tlatoani hacía penitencia durante cuatro días previos a su coronación y donde eran velados por un periodo idéntico el monarca y los militares de mayor jerarquía cuando morían”, establece el investigador del INAH.
El tomo I ofrece un amplio acercamiento de esta estructura prehispánica, a través del estudio de evidencias arqueológicas, históricas, bioantropológicas, faunísticas, geológicas y químicas. También aborda los aspectos como las formas, técnicas y materiales constructivos, la cronología de sus etapas, estilos artísticos y materiales como entierros, ofrendas, pintura mural y esculturas.
En este volumen, López Luján destaca que tras el hallazgo, las investigaciones se orientaron a investigar a profundidad esta construcción del recinto ceremonial para poder acercarse a su función y simbolismo religioso, fundamentalmente por la insuficiencia de conocimientos que se tenían sobre la arquitectura sacra mexica.
La Casa de Las Águilas era de una de las vetas de información más prometedoras. Todo indicaba que había tenido un papel central en la vida religiosa de Tenochtitlan, toda vez que después del Templo Mayor era el edificio más grande encontrado en el complejo sagrado”, detalla.
Derivado del estudio arquitectónico, en este libro el arqueólogo precisa que dada la orientación de dicho edificio, se puede aseverar que se trata de una réplica en miniatura del universo, una imago mundi. Su ala norte simbolizaría el Mictlán y la del este, el punto de inicio del Tonátiuh Ilhuícac.
El tomo II comprende un catálogo de apéndices sobre cada una de las ofrendas halladas y su composición; tablas, mapas, planos, dibujos esquemáticos, reconstrucciones hipotéticas, fotografías y glosario de palabras en náhuatl.
El primer tomo incluye la investigación del arqueólogo y el segundo contiene un catálogo de apéndices, tablas, láminas, planos, fotografías y unas 500 ilustraciones a página completa.
Los capítulos de la obra están divididos de la siguiente forma: La arquitectura religiosa mexica y las excavaciones en el Centro Histórico, Los trabajos arqueológicos en La Casa de las Águilas, La historia constructiva de La Casa de las Águilas, y Los materiales, las técnicas constructivas y los espacios arquitectónicos.
Además, La escultura mayor y la pintura mural; Los artefactos y los ecofactos; Las ofrendas y la sepultura, y Las funciones y el simbolismo del edificio.
Los hallazgos en la estructura prehispánica, precisa López Luján, fueron descubiertos en "excelente estado de conservación, debido a que los mexicas lo cubrieron con muy finas arcillas, de manera que todo quedó protegido, tanto banquetas, pinturas murales, esculturas, ofrendas y depósitos rituales".
Para edificar La Casa de las Águilas, los mexicas evocaron la arquitectura tolteca: "viajaron a Teotihuacan y Tula para realizar sus propias excavaciones, porque suponían que (esas ciudades) eran construidas por dioses y tenían curiosidad de saber cómo eran y también recuperaron los objetos considerados mágicos que han sido descubiertos en el Templo Mayor".
Otro aspecto importante es que ahí se realizaban ceremonias muy importantes con los reyes, como el primer y último ritual de un soberano mexica.
"El bulto mortuorio permanecía aquí durante cuatro días antes de ser sacado a la pira para su cremación. En ese lugar se llevaba a cabo el duelo por la muerte de un soberano, e inmediatamente se elegía a su sucesor. El rey electo no investido, no coronado, iba a este edificio para hacer penitencia, autosacrificio, alusiones y purificaciones para convertirse en el nuevo monarca."

dedicados a especialistas y a gente interesada. Con la remodelación que se hará a la calle de Justo Sierra, en el Centro Histórico de la capital mexicana, los arqueólogos mexicanos podrán extender su conocimiento sobre la Casa de las Águilas.
López Luján expuso después de la presentación del tomo, que este año especialistas del Programa de Arqueología Urbana (PAU) excavarán una parte de esa calle, donde continúa enterrada por lo menos la mitad de la estructura prehispánica.
Explicó que “siempre se abren muchas líneas de investigación, este año seguiremos trabajando en la Casa de las Águilas y es posible que colegas del PAU excaven una parte, porque ahora se empezará a remodelar la calle de Justo Sierra”. A ellos, dijo, “les tocará complementar los datos de este edificio”.
“A nivel de ceremonias —anotó— este espacio es fundamental y hay todo tipo de evidencias sobre estas ceremonias como las pinturas, las banquetas o restos de las mismas actividades, como restos de sangre que fueron absorbidos por los poros de los pisos de estuco y que detectamos por medios químicos”.
El trabajo es un estudio pormenorizado del edificio prehispánico a través de sus características formales, técnicas, cronológicas, espaciales y estilísticas.
La obra, explicó el arqueólogo que actualmente coordina el Proyecto Templo Mayor, “suma conocimientos sobre la antigua ciudad de Tenochtitlan y es un último eslabón, que después ya no será el último, de investigaciones que empezaron en 1790 con el hallazgo de la Coatlicue y de la Piedra del Sol”.
Anotó que su labor “es centrarse en el segundo edificio más importante que haya sido excavado dentro de la ciudad y trato de estudiar todos los aspectos, pero sobre todo, tratar de descubrir su función y para qué se usaba”.
Hasta el momento, abundó López Luján, “trabajamos sólo la mitad de este edificio, la otra está bajo edificios como la Librería Porrúa (ubicada en la esquina de Justo Sierra y Argentina), tal vez para las generaciones del futuro les toque conocer lo que falta del edificio y tal vez cambien mucho de las ideas de este libro”.
En el tomo, el especialista examina los materiales arqueológicos exhumados que se han encontrado en el lugar y hace una revisión del problema de las funciones y el significado religioso del edificio, para lo que se combinan evidencias como el contexto urbano, la composición química de los pisos o la estructura de los espacios.
El libro fue presentado el martes en el Museo Nacional de Antropología por los investigadores Eduardo Matos Moctezuma, Juan Alberto Román, Gabriela Uruñuela y Xavier Noguez.
El edificio prehispánico sólo ha sido excavado en 50 por ciento ­entre 1980 y 1997, por el Proyecto Templo Mayor­ y ha otorgado innumerables evidencias arqueológicas e históricas.
Las excavaciones y análisis respectivo, luego de explorar el edificio del siglo XV, han permitido a López Luján dilucidar "características formales, técnicas, cronológicas, espaciales y estilísticas" de esa cultura. También examina materiales arqueológicos exhumados y resalta sus aspectos biológicos, tecnológicos, económicos y simbólicos.
Y, sobre todo, explica el investigador del Templo Mayor y asesor del Programa de Arqueología Urbana, "se hace una revisión del problema de las funciones y el significado religioso del edificio y las entrelaza con aspectos de diversa índole, como el contexto urbano, la composición química de los pisos, la estructura de los espacios arquitectónicos, el estilo de relieves y pinturas murales.
"Es un proyecto muy largo que comenzó en 1991 y concluyó en 2003. Fue elaborado para mi tesis doctoral en la Universidad de París, pero continué trabajando en el tema y surgió la idea de estos volúmenes, que reúnen la información arrojada por el edificio que se encuentra debajo de la calle Justo Sierra y la Librería Porrúa", señala.
Los volúmenes, aclara, son de carácter científico, y están dedicados a especialistas y a gente interesada en el pasado prehispánico de México.

abril 17, 2007

Desatienden cultura de protección civil en la Cuauhtémoc


Las delegaciones Benito Juárez y Cuauhtémoc están catalogadas por especialistas como zonas de alto riesgo sísmico; incluso, a decir de los expertos, ponen en riesgo a más de 3 millones de personas.
De acuerdo con investigadores de la Universidades Iberoamericana y Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco, estas demarcaciones se ubican en zonas lacustres y de minas, de ahí, coinciden, que sean consideradas como las de mayor riesgo sísmico.
Incluso datos del Instituto de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) aseguran que la colonias Narvarte Poniente, en la delegación Benito Juárez y Nonoalco Tlatelolco, en Cuauhtémoc, son consideradas como las de más alto nivel de sismicidad.
Mario Garza Salinas, coordinador del diplomado de Protección Civil y Prevención de Desastres de la Universidad Iberoamericana, explicó que Cuauhtémoc y Benito Juárez se encuentran asentadas sobre un sistema de fallas geológicas, motivo por el cual los movimientos telúricos se sienten con mayor intensidad, comparado con las regiones montañosas.
Al respecto, recordó que durante los sismos de 1985, en Pedregal de San Ángel el temblor tuvo una intensidad de 7.8 grados en la escala de Richter, mientras que en la colonia Narvarte el movimiento llegó a los 8.2 grados, debido que el suelo está compuesto por arcilla.
"Ahí es muy vulnerable el subsuelo, entonces en la parte del Eje Central y Xola se registró la mayor aceleración del suelo y por eso hay un muy alto riesgo".
Según los datos del INEGI, once colonias de la delegación Cuauhtémoc se localizan dentro de la zona de alto riesgo sísmico entre las que se encuentran la Condesa, Guerrero, Morelos, Peralvillo y Nonoalco Tlatelolco, donde habitan 521 mil 348 personas.
En lo que respecta a Benito Juárez, la dependencia señala que colonias como General Anaya, Portales y Narvarte, en las que residen 355 mil personas, se encuentran en la franja de mayor peligro.
Por su parte, Armando Terán, profesor titular del Departamento de Materiales de la UAM, refirió que las colonias Narvarte y Nonoalco Tlatelolco se localizan dentro de la región que se conoce como "amplificación dinámica". En este lugar, acotó, la arcilla y humedad del subsuelo propician que los sismos alcancen niveles superiores a los 7 grados.
"Lo que hemos visto es que si el tirante de arcilla anda alrededor de 30 o 40 metros de profundidad, hay una amplificación de las ondas sísmicas muy grande. Si ese tirante se va por arriba de los 40, progresivamente el efecto de amplificación empieza a bajar progresivamente".
Armando Terán sostuvo que pese a la tragedia registrada en 1985, el Distrito Federal aún no encuentra lo suficientemente preparado en materia de prevención de desastres, mientras que Mario Garza lamentó que los gobiernos perredistas no estén dando a la cultura de protección civil la importancia que se merece.

abril 11, 2007

Presume robo en “Ave Fénix”

Diputados locales del PAN interpusieron una denuncia contra quien resulte responsable por la sustracción ilegal de bienes del fideicomiso público "Ave Fénix", en la que señalan como responsables directos al actual delegado en Cuauhtémoc y otros funcionarios de la demarcación. En la imagen, cuando todos quería aparecer en la foto: el ex Ejecutivo local, Alejandro Encinas, y el entonces jefe de Gobierno electo, Marcelo Ebrard, inauguran la estación de bomberos Ave Fénix en lo que fue la discoteca Lobohombo. Corta el listón Virginia Jaramillo, impulsora del proyecto, y Mariagna Prats de Ebrard.
Los panistas Agustín Carlos Castilla y José Antonio Zepeda, de la Comisión Especial que investiga el caso, presentaron la denuncia en la Oficialía de Partes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.“En la denuncia de hechos queda claro que los responsables directos son el jefe delegacional en Cuauhtémoc, José Luis Muñoz Soria; su asesor Israel Gutiérrez Moreno, y dos funcionarios más de la demarcación, que de acuerdo con lo que todos vimos y los testimonios, son los autores de estos hechos” afirmó Zepeda.
En el documento, los legisladores establecen que de acuerdo con los testimonios y pruebas Muñoz Soria instrumentó la sustracción de bienes del fideicomiso, los cuales fueron almacenados en su casa de campaña en la colonia Guerrero.Detallan que Gutiérrez Moreno fue el encargado de rentar la camioneta de mudanzas, placas KU 26 291 del Estado de México, en la que fueron trasportados varios de los bienes sustraídos del fideicomiso y arrojados en la explanada de la Estación de Bomberos en la colonia San Rafael.Indican además que la ex delegada en Cuauhtémoc y ex representante legal del fideicomiso, Virginia Jaramillo, carecía de facultad y derecho para haber mantenido bajo su resguardo los bienes, como ella lo aseguró, más cuando fueron sustraídos “forzando cerraduras”.No obstante, Zepeda afirmó que será la Procuraduría, mediante una investigación, la que determine quién ordenó la sustracción de los bienes y quiénes son los autores materiales del mismo, además de realizar el consecuente ejercicio de la acción penal.A su vez, Agustín Carlos Castilla consideró preocupante lo dicho en días anteriores por el procurador capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, en su comparecencia por este caso ante la ALDF.“No sabemos bien qué ha investigado la Procuraduría, pero nos preocupa y nos extraña lo dicho por el procurador respecto a que por el momento no tenían ningún elemento, y que por tanto no ejercerían la acción penal; pero ahora nosotros aportamos los elementos para deslindar las responsabilidades” indicó.
El diputado panista añadió que aun faltan bienes del fideicomiso que no aparecen ya que, por ejemplo, no se sabe el paradero de una pintura de José Luis Cuevas donada, y agregó que varios de los bienes devueltos se encuentran en mal estado.

Desconoce destino de obra donada a bomberos. A un mes y medio de que fuera robada una de las obras que José Luis Cuevas donó para que fuera subastada junto con las de otros artistas para apoyar la construcción de la nueva estación de bomberos en esta metrópoli, el pintor, grabador y escultor mexicano aseguró no tener noticias sobre su paradero.
No obstante que hace unos días la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) tiene ya en su poder las cuatro obras que desaparecieron de la bodega del Heroico Cuerpo de Bomberos, Cuevas sostuvo que a él las autoridades no le han informado nada.
"Para nada. No ha habido una respuesta conmigo. La obra fue entregada a una señora que estaba organizando esto. Después Guadalupe Loaeza vino a recogerla a mi casa y a partir de entonces no tengo la más mínima noticia de qué fue lo que sucedió con mi obra y con las de otros artistas”, señaló.
Agregó que hasta el momento, por diversas cuestiones, no ha solicitado que se investigue el caso, sin embargo, expresó su confianza en que las autoridades harán su trabajo y darán solución al caso.
De acuerdo con el artista, hace unos días se enteró de que se había encontrado a los responsables. "Es una cosa que está saliendo en los medios de comunicación y no tengo noticias absolutamente de nadie”, insistió.
"Las obras deberían ser para lo que fueron donadas en beneficio de los bomberos. No he visto ni siquiera la obra reproducida en algún periódico o algo así”, añadió.
De acuerdo con Cuevas, la obra está valuada en más de 10 mil dólares "y eso en precio bajo, es lo más barato”, agregó.
El resto de las piezas pertenecen a los artistas Francisco Toledo, Rafael Coronel y Guillermo Scully.

abril 10, 2007

Siete expedientes más contra la Mataviejitas


Acusan a Juana Barraza de cuatro delitos más por homicidio y tres por robo, ocurridos entre 2003 y 2004; con éstos ya son 23 los expedientes contra la homicida.

La Procuraduría capitalina consignó cuatro expedientes más por homicidio y tres por robo en contra de Juana Barraza Sampeiro, la llamada Mataviejitas.
Algunos de los crímenes datan de hace más de tres años; sin embargo, hasta ahora la dependencia reunió las pruebas para inculpar a la mujer que ya es procesada por once homicidios y once robos.
Las ancianas a quienes presuntamente asesinó la inculpada son Estela Cantoral Trejo, Guadalupe Olivero Contreras, Socorro Enedina Martínez Pajares y Enedina Rizo Ramírez o Gloria Rizo Ramírez o Gloria Enedina Rizo Ramírez.
La PGJDF también consignó un expediente de Barraza Samperio por robo agravado contra una mujer de 73 años ocurrido el 27 de enero de 2004 en San Juan de Aragón, a quien despojó de 28 mil pesos.
Con estas nuevas acusaciones, suman 23 los expedientes en contra de la también conocida “Dama del Silencio”, en los cuales se contienen 26 delitos, 12 robos y 14 homicidios en agravio de mujeres de la tercera edad.
En conferencia de prensa, en la sede del gobierno capitalino, el procurador de Averiguaciones Previas Centrales, Héctor Carreón, así como el subprocurador de Procesos, Miguel Mancera, indicaron que consideran que por los robos, Barraza Sampeiro podría alcanzar sentencias que van de los 7 a los 22 años, mientras que por homicidio serían de 20 a 50 años por cada uno.
Además, se analizan dos averiguaciones previas más por asesinato y otras por robo calificado.
Juana Barraza es procesada en el Juzgado 67, y las nuevas consignaciones irán al 69, aunque la mujer podría solicitar la acumulación, con lo cual su sentencia se prolongaría varios meses más.
En dos de los crímenes, Juana Barraza habría asesinado a sus víctimas, utilizando las medias de las ancianas; en otro, una bata de baño.
El lugar de los diferentes hechos sucedieron en la colonia Del Valle, Santa María la Ribera, Tlatelolco y General Anaya, entre 2003 y 2004.
Entre esos crímenes cometidos está el de Guillermina León Oropeza, de 84 años, asesinada el 2 de marzo de 2003, y el de María Dolores Benavides, de 70 años, ocurrido en octubre de 2004 en la unidad habitacional Tlatelolco.
De igual forma figura el de Margarita Arredondo Rodríguez, de 83 años de edad, residente de la colonia Santa Maria la Rivera, asesinada en noviembre de 2005.
Según la Procuraduría, la acusada se hizo pasar en todos los casos como promotora de credenciales de ayuda del gobierno capitalino y enfermeras.
Policías preventivos y judiciales del DF detuvieron la tarde del miércoles 25 enero de 2006 a Juana Barraza Samperio, luchadora profesional, conocida en el ambiente de los encordados como "La dama silenciosa", lo que confundió a las autoridades, quienes buscaban a un varón.
Barraza Samperio, de complexión robusta y atlética fue detenida en calles de la primera sección de la colonia Moctezuma, poco después de que, según sus propias confesiones, asesinó a Ana María Reyes Alfaro, de 82 años de edad.

abril 06, 2007

Insta Human Rights Watch a México resolver "guerra sucia"

México debe trabajar más para encontrar a los responsables de la muerte y desaparición de cientos de estudiantes y activistas políticos en las décadas de 1960 y 1970, dijo el jueves el conocido organismo estadounidense defensor de los derechos humanos, Human Rights Watch.
La semana pasada fue cerrada una fiscalía especial creada por el gobierno anterior para investigar los casos de tortura, secuestro y asesinatos políticos del pasado. Tras cinco años de labores, la oficina cerró sin poner a alguien tras la rejas.
"La oficina especial de la procuraduría puede haber desaparecido, pero permanece la necesidad de aclarar el legado de los abusos del pasado", dijo José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch para las Américas. "México aún debe encontrar la manera para cumplir con su obligación de investigar y procesar estos casos", agregó.
Fuerzas de seguridad y funcionarios del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó al país durante siete décadas, aplacaron a movimientos estudiantiles de izquierda y a grupos guerrilleros en las décadas de 1960 y 1970 en una denominada "guerra sucia".
Intentos para poner tras la rejas al ex presidente Luis Echeverría por su rol en la masacre de estudiantes en 1968 en la capital mexicana, días antes del inicio de los Juegos Olímpicos, han fallado. Oficialmente, los esfuerzos continúan.
Echeverría era secretario de Gobernación cuando soldados y policías tomaron por asalto un encuentro de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Dos años más tarde, Echeverría sería electo presidente.
Autoridades dicen que alrededor de 30 personas fallecieron ese 2 de octubre, pero testigos y activistas aseguran que fueron hasta 300.
La fiscalía especial para los delitos del pasado comenzó a concluir sus trabajos a finales de noviembre a la par del gobierno del ahora ex presidente Vicente Fox, y oficialmente fue cerrada la semana pasada.
El presidente Felipe Calderón, quien asumió el cargo el 1 de diciembre, ha dicho muy poco de sus planes para resolver los añejos casos de violaciones a los derechos humanos.
Calderón está usando al ejército y a cuerpos de policía especializados en una cruzada frontal contra los violentos cárteles de la droga en varios estados del país, lo que algunos críticos señalan que podría derivar en abuso a los derechos humanos.
Otros países latinoamericanos han logrado que ex funcionarios rindan cuentas por sus delitos contra los derechos humanos a pesar de la existencia de leyes de amnistía que impiden el encarcelamiento, dijo Human Rights Watch.
"Mientras países como Argentina, Chile y Uruguay están teniendo avances reales en el procesar los abusos del pasado, México permanece poco dispuesto a hacerlo", dijo Vivanco.

abril 03, 2007

Siguen "investigando" a delegado de la Cuauhtémoc


La Contraloría del Gobierno del Distrito Federal continúa la investigación sobre la sustracción de bienes al Fideicomiso del H. Cuerpo de Bomberos conocido como “Ave Fénix”, que prevé concluir este mes.
“No vamos a dilatar esto. La intención es hacerlo a la brevedad”, se comprometió ante diputados de la Asamblea Legislativa la contralora Beatriz Castelán García.
La funcionaria asistió el lunes al recinto legislativo de la capital del país a invitación de los legisladores que formaron una comisión especial sobre el tema. Sin embargo, evadió la resolución aduciendo que no podía entregarles más información porque están en proceso las indagatorias.
Dicha Comisión Especial de la ALDF presentará por su parte después de la Semana Mayor un primer balance de las pesquisas realizadas.
El 6 de marzo, los diputados de Acción Nacional (PAN) Agustín Castilla y José Antonio Segura presentaron una denuncia contra José Luos Muñoz Soria, actual jefe delegacional en Cuauhtémoc y de su antecesora Virginia Jaramillo, ambos de extracción perredista.
Pidieron que se aclare su responsabilidad en el robo cometido el pasado 21 de enero, cuando fueron sustraídos mobiliario, equipo de cómputo y hasta obras de arte del Fideicomiso.
En la demanda también pidieron investigar a Juan Carlos Gutiérrez Mejía, coordinador de asesores de Muñoz Soria y su colaborador Israel Gutiérrez Moreno, quienes sustrajeron los objetos de las antiguas oficinas del Fideicomiso, en la colonia Roma, y las llevaron a un domicilio que funcionó como casa de campaña del actual jefe delegacional, en la colonia Guerrero.
Durante la comparecencia, Castilla Marroquín le preguntó si había citado a declarar al actual jefe delegacional en Cuauhtémoc, José Luis Muño Soria, y a la ex jefa delegacional Virginia Jaramillo, así como a Juan Carlos Gutiérrez e Israel Gutiérrez, quienes son señalados en la denuncia.
Beatriz Castelán comentó que ya estaban incluidos, además de otros uncionarios públicos. Pero no ahondó más.
Insistió que continúa la investigación, por lo que la Contraloría revisa registros, bitácoras, archivos y entrevista a gente, con el propósito de poder entregar “una opinión fundada e imparcial” sobre lo que sucedió.
Al respecto, el legislador perredista Agustín Guerrero consideró que no es viable que la ALDF llame a comparecer a Virginia Jaramillo, pues ya no es funcionaria y vive en Canadá.
El también presidente de la Comisión Especial destacó el nivel de transparencia que prevaleció, el martes, en la comparecencia del procurador de Justicia capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, quien dio a conocer datos que resultarán relevantes en el informe final que presentarán los legisladores.

De los datos proporcionados por el Félix Cárdenas, el legislador perredista resaltó el hecho de que no exista hasta ahora acusación formal contra algún funcionario, ni siquiera una lista donde se consigne la desaparición de obras de arte o pantallas de plasma.

Aseveró que en la denuncia formulada en enero pasado por la sustracción de los bienes muebles de un domicilio ubicado en la colonia Roma no existe ninguna imputación directa contra el actual delegado José Luis Muñoz Soria ni contra su antecesora Virginia Jaramillo.
Guerrero Castillo recordó que el denunciante compareció hace unos 15 días ante el agente del Ministerio Público, a quien notificó que ya había hallado las obras de arte y las pantallas de plasma desaparecidas, y que, por lo tanto, no tenía ningún tema que ver con la procuraduría.
En la comparecencia el procurador también informó que se realizan las diligencias correspondientes y que, de acuerdo con los elementos de prueba existentes, podría decretarse el no ejercicio de la acción penal, aunque aún tiene prevista la presentación de tres personas más ante el Ministerio Público, comentó.
En cuanto a las cinco personas que fueron detenidas al momento del presunto hurto, refirió que de acuerdo con lo que informó el procurador de Justicia capitalino nadie se presentó a ratificar la denuncia en su contra, por lo que al cumplirse el término de las 72 horas que marca la ley fueron dejados en libertad.
Mencionó que el procurador consideró que en un plazo no mayor a 60 días habrá desahogado todo lo que corresponde a la averiguación previa en torno de este caso y a la resolución final, que puede ser el no ejercicio de la acción penal; enviarla a reserva o, si hay elementos, la presentación de inculpados.
“Vamos a valorar en la comisión si con estas comparecencias se pueden presentar las conclusiones, pues quedan ya pocos elementos sueltos”, concluyó.

Tenaz explorador del mundo prehispánico - La Jornada

Tenaz explorador del mundo prehispánico - La Jornada

abril 02, 2007

Los mexicas-tenochcas “manipularon” la historia


La antropóloga e investigadora de la UNAM, María Castañeda, señala que los aztecas modificaron parte del "Mapa de Sigüenza", un antiguo códice que narra el viaje de Aztlán hasta Tenochtitlan, para crear un pasado común a todos sus habitantes, excluyendo de la historia a los mexicas-tlatelolcas.


El códice pictográfico más antiguo sobre la fundación de la antigua Tenochtitlan, origen de la actual Ciudad de México, revela que sus fundadores, los aztecas o mexicas, alteraron parte de su historia para crear un pasado común a todos sus habitantes.
La antropóloga María Castañeda, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autora del libro “Pintura de la Peregrinación de los Culhuaque-Mexitin”, llegó a esta conclusión tras analizar el llamado “Mapa de Sigüenza”, uno de los códices prehispánicos más antiguos y misteriosos de la cultura azteca.
El “Mapa de Sigüenza”, un documento que ha sobrevivido desde el siglo XVI tras sufrir numerosos avatares, relata el viaje de los mexicas desde la mítica ciudad de Aztlan hasta Tenochtitlan, fundada en el año 1325.
El documento elaborado en papel amate (corteza de árbol) es probablemente una copia elaborada por los indígenas en el siglo XVI de un códice más antiguo que narra la llegada de los aztecas y la mezcla de su linaje con el de los toltecas, una de las culturas más milenarias de Mesoamérica, dijo Castañeda en entrevista con la agencia informativa española Efe.
Para la especialista, doctora de Historia de América por la Universidad de Sevilla, España, el “Mapa de Sigüenza” se enmarca dentro de la historia oficial creada unos cien años después de la fundación de Tenochtitlan, cuando el gobernante Izcoatl quemó cientos de documentos y pinturas anteriores a la llegada de los aztecas para crear una nueva historia.
En los nuevos relatos se ignoraron a los primeros habitantes del lugar y, en opinión de Castañeda, los aztecas crearon un antecedente común que otorgaba el mismo origen e identidad a una población diversa.
Una historia que además los legitimaba en el poder de la que fue capital del imperio azteca y la ciudad más poderosa de Mesoamérica.
Izcoalt creó la ciudad de Aztlan como lugar de origen y la situó en algún punto septentrional desde donde podrían proceder todos los habitantes de Tenochtitlan, que llegó a tener en su momento de mayor esplendor hasta 250 mil habitantes.
Sin embargo, a diferencia de las fuentes oficiales que explican que pocos años después de la fundación de Tenochtitlan los aztecas se dividieron en tenochcas y tlatelolcas, “el Mapa de Sigüenza” es el único documento pictográfico que afirma que esta división se produjo en una fase muy temprana de la migración, en algún punto del actual bosque de Chapultepec o Cerro del Chapulín.
La intención era mostrar que sólo los tenochcas se dirigieron a Culhuacan donde se mezclaron con los toltecas con el fin de reforzar su linaje.
De esta experiencia, el autor o autores del códice excluyeron a los tlatelolcas a los que representa dirigiéndose al noreste para fundar Tlatelolco. El primer señor de Tenochtitlan era por tanto de ascendencia tolteca, mientras que la otra rama azteca se instaló en Tlatelolco y fue dominada posteriormente (en 1473) por los habitantes de la capital tenochca hasta la llegada de los españoles, en 1519.
Para la investigadora de la UNAM, esta alteración histórica y la inclusión en el relato de elementos religiosos dificulta conocer el verdadero origen del pueblo azteca que fundó la capital de su imperio en el lago Texcoco.
El “Mapa de Sigüenza, llamado así por el erudito mexicano Carlos de Sigüenza y Góngora, quien fue uno de sus propietarios, se encuentra actualmente en la Biblioteca Nacional de México y ha sido por primera vez analizado en el libro de Castañeda que ha editado el Colegio Mexiquense y el Instituto Nacional de Antropología e Historia.