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julio 26, 2007

Redescubriendo a Mario Pani

ObrasWeb / Redescubriendo a Pani

Apelará PGR amparo que exculpa a LEA de genocidio

La PGR promoverá un recurso de revisión contra el amparo que concedió el magistrado Jesús Guadalupe Luna Altamirano al ex presidente Luis Echeverría, mediante el cual lo exoneró del delito de genocidio por los hechos del 2 de octubre de 1968.
Raúl Álvarez Garín y Félix Hernández Gamundi, del Comité del 68, informaron que se reunieron con funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR) , quienes les indicaron que a más tardar el viernes impugnarán el fallo que emitió el Tercer Tribunal Unitario, el 12 de julio.
A las afueras de las instalaciones de dependencia federal, señalaron que el recurso de revisión pretende que un Tribunal Colegiado analice el expediente y la resolución del magistrado Luna Altamirano, y se determine si procede o no someter a juicio penal al ex presidente.
Álvarez Garín y Hernández Gamundi afirmaron que el documento de apelación a la resolución del magistrado es elaborado por personal de las subprocuradurías de Coordinación Regional, de Delitos Federales y la Coordinación General de Investigaciones.
Consideraron que el fallo del magistrado es cuestionable, pues existen pruebas de que Echeverría Álvarez sí tuvo responsabilidad en la matanza del 2 de octubre de 1968, en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, y "lo que deseamos es que se haga justicia".

julio 25, 2007

Hay más de 200 ruinas arqueológicas bajo la Ciudad de México

Unos 200 sitios arqueológicos están aún bajo el suelo de la Ciudad de México, y aunque sólo se advierten estructuras que muestran cómo fue el centro administrativo y religioso de la capital toda la metrópoli está oculta, afirmó el especialista de la UNAM Luis Barba Pingaron.
El integrante del Laboratorio de Prospección Arqueológica del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) explicó que en este espacio se hace el estudio sistemático de estas edificaciones, cuyo propósito es generar un inventario para planear acciones dentro de una urbe en donde múltiples aspectos son difíciles de observar.
Expuso que por primera vez se ofrece una idea clara de la distribución de los asentamientos prehispánicos que, a la luz de la información proporcionada por la aplicación de técnicas geofísicas recientes, coincide en muchos casos con los desniveles encontrados en los barrios y colonias tradicionales de la capital.
Se trata, detalló en un comunicado, de un grupo de procedimientos encaminados a observar lo que hay debajo, y con base en fenómenos físicos recuperar esa información y dar una idea cada vez más exacta de lo enterrado sin excavación.
Indicó que el establecimiento de novedosas metodologías ayuda a revelar la ubicación exacta de las disposiciones que formaron parte de la traza citadina a la llegada de los españoles y, a la postre, proporcionan elementos de evaluación para detectar construcciones en el subsuelo y, en consecuencia, evitar su pérdida.
Este tipo de información debe ser valorada, toda vez que los planes de desarrollo deben prever la presencia de estos restos. "Toda ciudad debe disponer de un mapa que señale la localización de estructuras arqueológicas, porque en el momento de introducir drenaje o Metro puede afectarse algún vestigio", apuntó.
Debe entenderse que muchas de las intervenciones, por efecto del comportamiento del terreno y las edificaciones en superficie, en el mejor de los casos serán un paliativo temporal, pero distarán de ofrecer una solución de largo plazo, sostuvo.
Barba Pingaron, experto en geología arqueológica, refirió también que los nuevos métodos ayudarán a revelar la locación exacta de asentamientos humanos de la antigüedad y permitirá comprender un poco más el funcionamiento en general de la urbe.

julio 19, 2007

LXXXVII aniversario del natalicio de Francisco González Rul

Pionero de la arqueología de salvamento
Francisco González Rul-Hernández Cabrera fue un destacado arqueólogo mexicano, controversial, infatigable, decano de la antropología de salvamento, incansable buscador de datos sobre los tesoros mexicas y excelente reproductor de piezas arqueológicas.
Nació en la colonia Santa María La Ribera, en la Ciudad de México, el 20 de julio de 1920, fue el primogénito de la familia, sus padres fueron Francisco y Guadalupe, quienes tenían origenes mineros y ganaderos, respectivamente.
A lo largo de su carrera destacó como uno de los pioneros en el campo de la arqueología de salvamento, así como por sus estudios de los asentamientos de Tlatelolco y Teotihuacán.
Entre sus libros más representativos se encuentran "La lítica de Tlatelolco: lugar en el montículo de tierra" y "En la acequia de los toltecas".
Egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), en su juventud también fue alumno en la Escuela Superior de Construcción, del Instituto Politécnico Nacional, donde tomaba apuntes, hacía dibujos, viñetas y levantamientos.
De este modo, sin proponérselo cabalmente, estableció las bases de lo que años después conformó su profesión como un verdadero arqueólogo.
En su libro titulado "En la acequia de los toltecas", González Rul, junto con José Antonio López Palacios y Miguel Hernández, presentan un análisis cerámico de los objetos hallados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Dicho texto contiene los trabajos de salvamento arqueológico, realizados en el predio que era atravesado por la "acequia de los toltecas".
Este lugar posteriormente fue ubicado como la calzada que comunicaba a Tenochtitlán con el reino de Tlacopan, el cual cobró importancia histórica, a raíz de la derrota militar sufrida por Hernán Cortés en junio de 1520.
Con el paso del tiempo, en este terraplén se edificaron y derrumbaron ermitas, panteones, alfererías, talleres artesanales y bodegas, hasta que el Banco de México (central) lo compró para construir el Conjunto Bancen, con este trabajo se descubrieron la existencia de estos objetos, con datos cerámicos de gran importancia.
En Tlatelolco, el arqueólogo dio a conocer lo que fue el antiguo reino mexica de Tlatelolco, descubrimiento de gran significado para la historia de Mexico, hasta la época contemporánea.
El mérito de la obra radica en que ofrece una visión general de la historia de Tlatelolco dentro de la Ciudad de México.
Algunos de sus trabajos de campo más destacados son: la localización de pinturas rupestres en la cañada de Alcalican, Iztaccihuatl, Estado de México (1947), con la colaboración del profesor José Luis Lorenzo.
En 1950 realizó con la ayuda de arqueólogos, la exploración de rescate arqueológico en San Lorenzo Xochimanca, colonia Del Valle, en el Distrito Federal.
Otro de sus trabajos que sobresalen es el descubrimiento del segundo elefante fósil de Santa Isabel Iztapan, bajo la dirección del profesor Antonio Romano (1954).
De personalidad tímida, pero con sentido del humor, sin ánimos de grandeza o de protagonismo, con un enorme acervo de conocimientos y experiencias, él se convirtió en un propositivo escritor para la revista.
Su temática abarcaba desde la arqueología en Tlatelolco, hasta labores de salvamento, del tesoro de Axayácatl al penacho de Moctezuma.
Sus trabajos y réplicas de Quetzalcóatl, con todo y su espléndida máscara, fueron generosamente obsequiados por él, entre otras cosas, para la colección de una revista mexicana.

julio 14, 2007

Angustia a tlatelolcas obras de la empresa Metrogas

Personal de la empresa Metrogas abrió durante la madrugada del viernes dos zanjas de hasta tres metros de profundidad y dos de diámetro como parte de los trabajos que realizan en las calles Lerdo y Flores Magón, en la unidad habitacional Tlatelolco, de instalación de ductos para abastecer de gas a las colonias Santa María la Ribera, Guerrero, San Rafael y Doctores.
Vecinos del lugar aseguraron que dichas obras tienen diversas irregularidades, pues no se cuenta con los estudios de impacto ambiental y de suelo, además de que se carecen de planos que indiquen los puntos donde se encuentran las tuberías de agua potable, drenaje e incluso de gas que hay en la zona.
Natividad Bautista, una de las afectadas, explicó que en noviembre del año pasado, el gobierno delegacional de Cuauhtémoc, encabezado todavía por Virginia Jaramillo, decidió no otorgar el permiso para la realización de los trabajos debido a que Metrogas no aportó información sobre la obra, como los horarios de labores, el plan de planos, así como datos sobre los materiales a utilizar y características y dimensión de los ductos se instalarían.
Sin embargo, el pasado 18 de junio, la actual administración delegacional que encabeza José Luis Muñoz decidió otorgar el permiso para las obras, a pesar de que dicha información no ha sido entregada, por lo que los afectados exigieron la cancelación de la obra, pues "nuestra principal angustia" es que resulten dañados los ductos de gas natural que Petróleos Mexicanos instaló en la zona para suministrar del hidrocarburo a los habitantes de la Unidad Habitacional Tlatelolco, pues pude producirse un accidente muy grave, comentó Natividad Bautista.

julio 12, 2007

Sí hubo genocidio en 1968


Un tribunal federal resolvió el jueves que sí hubo genocidio el 2 de octubre de 1968, cuando estudiantes fueron masacrados en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, aunque exoneró al ex presidente Luis Echeverría de cualquier responsabilidad por considerar que la fiscalía no presentó ninguna prueba que lo vinculara con la comisión de ese delito.
El titular del Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal, Jesús Guadalupe Luna, informó que decidió conceder un amparo al ex mandatario, de 85 años de edad, para que no sea enjuiciado por la matanza de estudiantes de 1968, sin embargo, dijo que el fallo aún puede ser apelado por las autoridades federales que tienen 10 días hábiles para pedir una revisión.

En uno de los capítulos más oscuros de la represión oficial en México, el 2 de octubre del 68 decenas de estudiantes y civiles murieron tras un fuego cruzado en el que participó el ejército y la policía, algunos vestidos de civil, poco antes de inaugurarse los Juegos Olímpicos.

Luna señaló en rueda de prensa que tras haberle otorgado el amparo, las autoridades deben levantar el arresto domiciliario al que Echeverría está sometido desde noviembre, cuando otro tribunal decidió iniciarle un proceso por genocidio.

Explicó que tras analizar las pruebas determinó que hubo genocidio en los incidentes de 1968 y que las autoridades de la época realizaron de manera conjunta una acción concertada, preparada y coordinada encaminada a exterminar a un grupo nacional, constituido por estudiantes de diversas universidades.

Echeverría en ese entonces se desempeñaba como secretario de Gobernación a las órdenes del presidente Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). En el sexenio siguiente lo sucedió en la Presidencia de México, de 1970 a 1976.

El juez señaló, sin embargo, que ninguna, absolutamente ninguna de las pruebas aportadas por la Procuraduría General de la República (PGR) justifica, siquiera de manera presuntiva, la participación de Luis Echeverría Álvarez en la preparación, concepción o ejecución del genocidio.

Dicho amparo representa el revés más reciente para las autoridades en su intento por llevar a Echeverría ante la justicia.

A diferencia de esta, que aún puede ser apelada, la resolución de la magistrada sobre el llamado “Halconazo” fue definitiva.

En junio del 2005 una magistrada lo exoneró de genocidio en una acusación por otra masacre estudiantil, el 10 de junio de 1971, cuando al menos 12 alumnos murieron durante la represión de una marcha pacífica por parte de un grupo de choque.

La PGR
no ha dicho si pedirá la revisión del amparo del magistrado Luna.
Echeverría, que en todo momento se ha declarado inocente, se recupera de problemas de salud derivados de un infarto cerebral que sufrió en febrero de 2006.

Según el abogado Juan Velázquez, su cliente fue víctima de una “persecución que no tuvo una motivación jurídica, sino política”.

julio 11, 2007

Recorrido visual por la obra de Nicandro Puente, un luchador social


“Memoria del sueño” es el título de la muestra-homenaje a Nicandro Puente (1953-2005), que brinda un recorrido visual por la obra de este muralista y pintor de origen tamaulipeco, particularmente sus dibujos y diseños previos a la serie de murales que generó para la Unidad Habitacional Tlatelolco.
Puente fue un incansable luchador social. Colaboró como promotor, capacitador y coordinador de programas culturales y de capacitación social en instituciones civiles, públicas y privadas. Estudió pintura y dibujo en el Instituto Tamaulipeco de Bellas Artes y a partir de su primera exposición en 1969, su obra comenzó a exhibirse en diversos museos y galerías del país, así como en España, Estados Unidos y Bélgica, entre otros.

En 1973 se integró a la docencia y a finales de los 60 fundó el grupo de promoción cultural y de acción multidisciplinaria; en los 90 fue nombrado subdirector académico de la Escuela Nacional de Grabado, Pintura y Escultura La Esmeralda, del INBA.

Puente Eguía inició en 1997 una serie de seis murales en edificios de Tlatelolco. El último fue concluido por la Red Urbana de Muralismo Comunitario, del cual el tamaulipeco fue fundador, en el edificio Chamizal de la Tercera Sección.

En 2005 habitantes del edificio Chamizal, ubicado en Eje Central Lázaro Cárdenas No. 491, se acercaron al maestro Puente para expresarle su interés de que en dicho edificio se realizara un mural, de las características de los otros cinco que hay en la zona. Después de varias reuniones entre el artista, integrantes de la Red y vecinos del edificio, se definieron las características de la obra y el boceto de la misma, el cual quedó avanzado en un 60 por ciento cuando sucedió el fallecimiento del pintor.

Ante ese desafortunado suceso, los jóvenes, estudiantes y artistas visuales integrantes de la Red, en coordinación con los vecinos, decidieron dar continuidad a todos los proyectos iniciados por el maestro Nicandro Puente, quien entonces auguró: “trazos libres seguirán haciendo comunidad en los rincones urbanos de nuestra ciudad.”

En palabras de Nicandro Puente: "En Tlatelolco las expresiones artísticas corresponden al plano marginal; son pocas las propuestas que promueven la expresión de la comunidad a través de la obra monumental y colectiva. Por ello, el muralismo comunitario rescata las raíces históricas, fortalecer la identidad local y construye patrimonio cultural propio —de manera autogestiva—.

Ahora en el homenaje a Puente, se presenta también la obra de Omar Martínez, referida al consumismo sin freno, la fascinación por la moda y la ansiedad del hombre contemporáneo; y una selección de piezas en cartonería artesanal, que van desde piñatas con formas de animales, caballeros águila, toreros y danzantes realizadas por Montero.

Las exposiciones pueden visitarse en la galería José María Velasco (Peralvillo 55, Morelos), a partir del miércoles 11 hasta el 19 de agosto de 10:00 a 16:00. La entrada es gratuita.

La misión histórica del Tratado de Tlatelolco

Editoriales - El Universal - Editoriales: "La misión histórica del Tratado de Tlatelolco"

julio 10, 2007

Echeverría goza de buena salud y sí puede ser “fichado”

La salud del ex presidente Luis Echeverría Alvarez ya mejoró, por lo que las autoridades penitenciarias podrían someterlo a un examen de personalidad y tomarle la ficha de identificación, como a todo procesado, concluyó el martes el dictamen pericial del Instituto Nacional de Cardiología.

El médico del INC Juan Berdejo entregó a personal del Juzgado 15 de Distrito del Reclusorio Sur el examen que le practicó al ex mandatario el pasado 2 de julio, en su domicilio de San Jerónimo Lídice, donde acudió por tercera ocasión.
Según el diagnóstico, Echeverría Álvarez se encuentra bien de salud pese a su avanzada edad.
En sus dos primeras visitas, Berdejo Paris determinó que su situación mental y física no permitía que el inculpado cumpliera con sus obligaciones procesales. Sin embargo, en esta tercera ocasión, el médico percibió una mejoría en la salud del ex presidente.
Echeverría enfrenta proceso penal por su presunta responsabilidad en el delito de genocidio ocurrido el 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco.
Sin embargo, el ex presidente cuenta con una suspensión definitiva que le concedió el magistrado federal Jesús Guadalupe Luna Altamirano, la cual le garantiza no ser fichado ni sometido a un estudio criminológico durante el tiempo que permanezca sujeto a proceso judicial.

julio 09, 2007

Denuncian hallazgo de restos óseos de estudiantes del 68

La arquitecta Rosa María Alvarado reveló que en junio de 1981, en labores de remodelación del HGZ 27 del IMSS , los trabajadores encontraron cráneos de tres personas. Calló durante 26 años porque fue amenazada.

Integrantes del Comité 68 denunciaron ante la Procuraduría General de la República (PGR) la presunta inhumación clandestina de al menos tres personas en las inmediaciones de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.
La denuncia fue presentada por la arquitecta Rosa María Alvarado, quien durante 1981 coordinó la remodelación y ampliación del área del comedor para empleados del Hospital General Zona número 27 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado en la unidad habitacional Tlatelolco.
En conferencia de prensa, Rosa María Alvarado informó que en julio de 1981, durante los trabajos para ampliar el comedor de empleados en un área colindante con un andador de la unidad habitacional Nonoalco-Tlatelolco, los trabajadores descubrieron restos óseos de al menos tres personas y una bala de rifle M-1.
“Dado que antes del hospital en ese mismo espacio se encontraba la Vocacional 7 del Instituto Politécnico Nacional, es de presumirse que los restos óseos corresponden a jóvenes vinculados con el movimiento estudiantil de 1968”, dijo.
La denunciante dijo que tras reportar el hallazgo sugirió a las autoridades del hospital y al encargado de la obra, por parte de la constructora, dar aviso a las autoridades.
Aseguró que contra su recomendación el director del hospital y los responsables de la obra ordenaron suspender los trabajos y la convocaron a una junta urgente, donde los asistentes eran presuntamente agentes de la policía.
La arquitecta aseguró que tanto ella como el ingeniero Ricardo Martínez, responsable de la obra, fueron amenazados con daños a sus familias si daban parte del hallazgo a las autoridades y explicó que por eso guardó silencio hasta ahora.
“Al día siguiente por la tarde, un trabajador de la construcción puso los restos óseos encima de la cimentación que ya estaba terminada y después rellenó con la tierra que había, sin que las autoridades accedieran a que se les diera cristiana sepultura”, explicó la arquitecta.
Aunque reconoció que dejó de laborar en el hospital en 1982 y nunca más tuvo contacto con las personas que la amenazaron siempre tuvo temor de hacer públicos los hechos que vivió.
“Sentía una especie de carga de conciencia de no haberlo dicho en su momento, explicó al ser cuestionada sobre la espera de 26 años para hacer su denuncia.
“Si no aceptaba (callar) me advirtieron que ya no volvería a ver a mi hijo, que en ese entonces tenía tres años”, aseguró.
Por su parte Raúl Álvarez Garín, ex dirigente del movimiento estudiantil del 68, afirmó que los hecho denunciados son verificables y pidió a la PGR que inicie de inmediato la averiguación previa correspondiente para determinar si los restos a los que hace referencia Rosa María Alvarado se relacionan con la matanza del 2 de octubre de 1968.
Hasta el momento no hay información oficial de la fiscalía sobre la denuncia.

El gobierno federal no es dueño de Chichén Itzá; de 173 zonas arqueológicas abiertas al público, sólo 6 pertenecen a la Federación / 9 de Julio de 200

De 173 zonas arqueológicas abiertas al público, sólo 6 pertenecen a la Federación

Mundo Hispano Andrés Lira, ferviente promotor de la historia y la cultura mexicana .

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julio 05, 2007

Presentan el Mapa de Sigüenza, fuente importante sobre la peregrinación de los mexicas


El documento fue elaborado en el siglo XVI, como marco de registro del pueblo mesoamericano. Éste narra la peregrinación de los mexicas desde su salida en Aztlán, recorriendo la Huasteca, la zona Tepaneca, pasando por Chapultepec y hasta su llegada al Valle de México, donde fundan México-Tenochtitlan. El Mapa de Sigüenza es el primer documento que informa la división de los tenochcas y tlatelolcas, a raíz de su estancia en Chapultepec, los otros lo establecen después de la fundación de Tenochtitlán. Su importancia radica en que resalta la fundación de Tlatelolco en un tiempo diferente a la ciudad de los mexicas, por lo que quizá no comparten la historia tradicional que las fuentes han proporcionado.
El Mapa de Sigüenza es una de las fuentes más importantes sobre la peregrinación de los mexicas, quienes lograron crear el imperio más extenso y representativo de Mesoamérica e incluso del continente americano entero.
La doctora Ascensión Hernández de León Portilla, investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, aseguró que el documento fue elaborado en el siglo XVI, como marco de registro del pueblo mesoamericano.
Informó que el mapa se comenzó a elaborar en 1530 en varias lenguas y resulta un manantial inagotable para conocer la historia del Posclásico mexicano. Aunque existen otros documentos que narran esta migración, éste no se había estudiado, si bien había sido muy citado y copiado.
La autora, continuó Hernández de León Portilla, narra la historia de esas tres tiras de papel amate, que forman un gran cuadro pictográfico que perteneció a Carlos de Sigüenza y Góngora (de ahí el nombre que se le dio); que estuvo en Texcoco, en la casa de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
Luego pasó por manos de Lorenzo Boturini, de Antonio de Soto y Gama y que fue copiado una docena de veces para intelectuales como Francisco Xavier Clavijero y Alexander von Humboldt, y que finalmente estuvo en posesión de José Fernando Ramírez, cuyo hijo intentó vender el manuscrito, rescatado en 1904 por la Biblioteca Nacional de México.
El mapa divide este recorrido en cuatro secciones que incluyen la salida de Aztlán; que narra la derrota en Chapultepec y la posterior división de los mexicas entre los que se adhirieron a los tecpanecas de Azcapotzalco y fundaron Mexico-Tlatelolco, y quienes radicaron en Culhuacán para posteriormente fundar México-Tenochtitlan. La fundación de la ciudad finaliza el ciclo del relato.
El Mapa de Sigüenza o, como propone renombrarlo María Castañeda de la Paz -investigadora que por primera vez lo analiza a fondo en un libro-, La pintura de la peregrinación de los culhuaque-mexitin.
La bandera mexicana tiene una gran peculiaridad: reproduce la imagen icónica del águila devorando a una serpiente sobre una nopalera en un islote de un lago del Anáhuac.
Esa representación, que se repite en monedas y billetes, en el escudo mexicano y en miles de otras fuentes, simboliza la fundación de la ciudad de Mexico-Tenochtitlan, en un momento alrededor de la no tan precisa fecha de 1325, cuando los mexicas hallaron en esa visión la señal divina que buscaban para asentarse de modo definitivo y crear la que llegó a ser la urbe más esplendorosa del orbe.
Pero ese punto final es apenas la última etapa de la migración iniciada en Aztlán y que duró largos y tortuosos años.
La reproducción facsimilar de esta importante fuente pictográfica indígena se publicó en La pintura de la peregrinación de los culhuaque-mexitin (Mapa de Sigüenza).
Es el análisis de un documento de origen tenochca que ha sido editado por el Colegio Mexiquense, con apoyo del Instituto Mexiquense de Cultura, el Colegio de Michoacán y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, en cuya Biblioteca Nacional se encuentra el original.
Edgar Alfonso Hernández, presidente del Colegio Mexiquense, detalló que esa institución inició un programa de publicación de ediciones facsimilares de fuentes pictográficas indígenas provenientes del Estado de México, y se ha ampliado con la inclusión de códices de Michoacán y del centro del país.
Xavier Noguez, investigador del Colegio Mexiquense, advirtió que el análisis cuidadoso de un códice es un trabajo arduo y complejo, sólo comparable en dificultad con los heredados por la cultura maya.
Federico Navarrete Linares, investigador de Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, calificó al libro como un bello ejercicio de erudición en una fuente conocida, pero poco estudiada, el códice que narra la migración de los aztecas.
Luego destacó la interesante dualidad entre los sitios de partida y llegada de los aztecas, pues tanto Aztlán -lugar de blancura- como México-Tenochtitlan, se ubican en medio de un lago y frente a un lugar llamado Culhuacán.
Esto llevó a la autora, advirtió Navarrete, a adherirse a la corriente de investigadores que aseguran que la ciudad originaria fue inventada a partir del lugar de residencia de los mexicas, interpretación con la que Alfredo Chavero y otros autores no concuerdan.
Julieta Gil Elorduy, directora de la Biblioteca Nacional del INAH, aseveró que además del Mapa de Sigüenza ahí se preservan otros importantes documentos de fuentes indígenas, pues es una de las instituciones fundadas en el siglo XIX mexicano -ésta por Lucas Alamán- que han sido muy importantes para la ciencia y la intelectualidad.
De sus fondos, añadió, destaca especialmente el de 400 documentos pictográficos de primera mano, que han sido nombrados Memoria de la Humanidad por la UNESCO. Todos han sido digitalizados junto con la UNAM, en un arduo y complicado trabajo que ya concluyó y que permite poner en manos de los investigadores este gran acervo.
En opinión de la funcionaria, lo más conveniente para resguardar este tipo de registros es, más que mantenerlos en una bóveda de seguridad, darlos a conocer mediante la digitalización y difundirlos.
Finalmente, María Castañeda de la Paz, de origen español, afirmó que en el libro propuso que el tlacuilo o pintor que dibujó el mapa se equivocó al ubicar algunos sitios, como la localización de la Huasteca en tierra matlatzinca o en el sitio donde está Chicomostoc -el otro lugar de partida de los mexicas.
Ella es investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, con estudios en la Universidad de Sevilla y doctorada por la Universidad de Leiden, en Holanda. Pero hoy en día, ha cambiado de opinión, pues Aztlán y Chicomostoc pertenecen a dos tradiciones distintas, pero que en el siglo XVI fueron mezcladas, pues muchos indígenas no lograron captar la historia completa y seleccionaban unidades temáticas para representar pequeñas escenas.

julio 04, 2007

Concluyen restauración de tres dinteles de madera de la antigua ciudad de Tlatelolco

Tres dinteles de madera que formaron parte de un edificio de la antigua ciudad de Tlatelolco, considerados de los pocos ejemplares de la época prehispánica que se conservan hasta nuestros días, se encuentran en su última etapa de restauración.
La arqueóloga Margarita Carballal dio a conocer que ese proceso se ha venido efectuando desde hace casi 15 años, debido a la delicadeza de las piezas.
Añadió que el hallazgo ocurrió en septiembre de 1992, durante los trabajos de construcción del edificio que en ese entonces ocupaba la cancillería mexicana, en las inmediaciones de la Plaza de las Tres Culturas.
Comentó que los dinteles, de alto valor histórico y calidad estética, fueron enviados a la actual Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), donde hasta la fecha son sometidos a una compleja labor de recuperación.
"Sin duda, los dinteles rescatados formaban parte de alguno de los edificios que impresionaron a Hernán Cortés al arribar a Tlatelolco, mismos que presentan una escena en secuencia tallada en bajorrelieve, lo que sugiere que debieron formar parte de un mismo palacio con tres accesos", indicó Carballal
Refirió que cronológicamente las piezas elaboradas en madera de pino ayacahuite corresponden, seguramente, al momento del esplendor de Tlatelolco, hacia el Posclásico Tardío (1200-1521 d. C.).
Luisa Mainou, restauradora de la CNCPC, responsable de la atención de estos elementos arquitectónicos, informó que por el contexto en que fueron halladas las piezas, ya estaban éstas anegadas.
"Es decir, que la madera estaba saturada de agua e incluso con algunas partes en estado de putrefacción, lo que se traducía en la pérdida de sus propiedades químicas y físicas, como la dureza", explicó.
Los tres dinteles -parte superior de puertas- denominados 248, 249 y 250, poseen dimensiones de 1.90, 2.20 y 2.35 metros de longitud, respectivamente, por 50 centímetros de anchura y 30 de espesor, aproximados.
Los dinteles provenientes de la ciudad gemela de Tenochtitlan, son una muestra singular de la compleja iconografía prehispánica. En ellos se observa a personajes en procesión hacia un centro donde se encuentra un disco solar adornado con dos grandes piedras de jade o chalchihuites que simbolizan el agua o lo precioso.
Alrededor de ese disco hay 18 círculos pequeños y seis rayos solares, al centro se observa el glifo Ollín que representa el movimiento. Los individuos ricamente ataviados portan distintos símbolos y elementos, algunos relacionados con deidades de la lluvia.
Una vez que las piezas fueron enviadas a los talleres de restauración -el mismo año de su hallazgo-, lo primero que se hizo fue un estudio de las condiciones físico-mecánicas y químicas de la madera, que permitió determinar diferentes estados de deterioro de afuera hacia adentro.
"Considerando que los bloques estuvieron sumergidos en agua alrededor de 600 años, el estado de conservación aún era bueno y esto se debió principalmente al espesor de las piezas, ya que si hubiesen sido delgadas se habrían desintegrado porque toda la parte externa ya estaba podrida", detalló la restauradora.
Posteriormente se dio paso a la limpieza y aplicación de un tratamiento preventivo para evitar la desecación de los maderos, así como la aplicación de fungicidas para evitar la aparición de hongos. Una vez que se valoró su estado de conservación e importancia, se pudo proyectar el método de conservación para frenar el deterioro, el cual dio inicio en 1993.
El proceso por el que se optó, comentó Luisa Mainou, consistió en sumergir los dinteles en unas tinas que se diseñaron especialmente de acuerdo con sus dimensiones y peso (más de 300 kilos cada uno al estar húmedos), donde se les hacía un lavado cada tres días para eliminar por completo microorganismos.

"Asimismo se comenzaron a impregnar con una solución de agua y polietinelglicol (sustancia química), comenzando con un dos por ciento de éste, dosis que se fue incrementando hasta llegar al 100 por ciento. Esta fue la etapa más larga y duró hasta febrero de este año, es decir casi 15 años."
"Este proceso denominado `secado en húmedo", consistió en secar paulatinamente la madera con esta solución acuosa. Es decir, se cambió el agua que contenía la madera por una sustancia sólida que permite conservar el volumen y forma de cada pieza, sin que se colapse y se pulverice la madera", abundó la restauradora.

Para consolidar todas las partes con putrefacción que la solución anterior no logró endurecer lo suficiente para la manipulación que habrán de tener las piezas, se aplicó un producto orgánico llamado Reconos220 que hace que la madera deleznable recupere un nivel de resistencia adecuado para su manipulación posterior.

"Con esta última etapa de consolidación se está garantizando que los dinteles cuenten con las condiciones para la siguiente etapa que será la de museografía, logrando con ello la resignificación de estas piezas al preservar sus partes estética e histórica", comentó la restauradora, quien a lo largo de década y media se ha dedicado a la atención del patrimonio cultural hallado en contextos sumergidos.
Una atención especial recibirá el Dintel 248, debido a que presenta una fractura longitudinal, subrayó.
"Habrá que unir las dos partes por medio de un método que actualmente se analiza de entre varias posibilidades, donde tenemos que considerar algunos puntos", explicó.
La también maestra en museología añadió que, una vez terminada la restauración integral de los dinteles, éstos saldrán con una propuesta museográfica y recomendaciones para su conservación, entre las que destaca que nunca podrán viajar.
"Deben permanecer en el Distrito Federal, porque al salir, la madera comienza a interactuar con el medio ambiente y sufre cambios. Para ello tendrían que hacerse réplicas que podrán llevarse a donde quiera, pero las originales deberán estar en un lugar fijo y con condiciones especiales de temperatura y humedad", concluyó.

Inicia festejo por 150 años de primer viaje en ferrocarril - El Universal - Cultura

Inicia festejo por 150 años de primer viaje en ferrocarril - El Universal - Cultura

De Tlatelolco partió el primer tren de la Cd. de México, hace 150 años


Teniendo como propósito conectar la Ciudad de México con la única ciudad portuaria, Veracruz, por donde se canalizaba la importación-exportación con los mercados del Viejo Mundo, precisamente de un costado del antiguo colegio de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco partió el convoy inaugural del ferrocarril el 4 de julio de 1857. Inicialmente se ligó México con la Villa de Guadalupe. Las obras viales, que tenían un primer trayecto de 5 kilómetros, fueron iniciadas un año antes y su inauguración fue fijada para la fecha señalada a petición del embajador de EU en México. Crónicas de la época cuentan que el presidente Ignacio Comonfort ofreció un gran banquete a los ministros, cuerpo diplomático acreditado y personal de la empresa constructora Mosso Hermanos y C.
Esta también es una fecha importante en la historia de los ferrocarriles mexicanos, pues fue el primer recorrido de un tren sobre rieles en la Ciudad de México. El tren inaugural estuvo remolcado por una locomotora inglesa bautizada como “Guadalupe”.
La estación de partida se situaba en la plazoleta de Villamil, ya desaparecida, pero “la salida inaugural se efectuó en Santiago Tlatelolco, según indica la invitación correspondiente, y no de la estación de ferrocarril, por haber sido inaugurada ésta hasta el año de 1858”, de acuerdo con datos que reporta el número especial de la revista Artes de México dedicada al Centenario del Ferrocarril Mexicano.
A partir de ese año, 1958, el tren hacía tres corridas diarias desde Villamil (plazoleta que se puede ubicar entre las actuales calles de Mina, Aquiles Serdán y 2 de abril) hasta Guadalupe Hidalgo; pasaba por la calzada de Santa María la Redonda hasta la calle de Almacenes, llamada así porque ahí estaban instalados los de la empresa; continuaba por la que se llamó del Ferrocarril hasta la garita de Peralvillo y después por la Calzada de los Misterios.
Por la guerra de Reforma iniciada a fines de 1857 se paralizaron las obras ferroviarias, y fue hasta 1872 cuando el tramo inicial se incorporó a la vía México-Veracruz del Ferrocarril Mexicano, pero ya teniendo como punto de partida la antigua estación de Buenavista (ubicada aproximadamente en donde hoy se asienta las instalaciones de la Delegación Cuauhtémoc).
La historia de los ferrocarriles mexicanos se remonta a los primeros tiempos del México Independiente, unos años después de que en Inglaterra se puso en servicio, en 1830, el primer tren de pasajeros entre Manchester y Liverpool.
Por decreto del 22 de agosto de 1837, el general Anastasio Bustamante, en su segunda administración como Presidente de la República, otorgó a Francisco de Arrillaga, acaudalado comerciante residente en el puerto de Veracruz, privilegio exclusivo para “establecer un camino de hierro desde Veracruz hasta esta capital”.
El Decreto establecía un plazo de 12 años para concluir la construcción. Al no haberse hecho ninguna obra dentro de ese lapso, la concesión se declaró sin validez alguna, pero quedó como una constancia del primer intento para establecer una línea férrea en nuestro país.
Sin embargo, el interés por construir una vía entre Veracruz y la capital de la República persistía y el 31 de mayo de 1842, en Decreto del Presidente Antonio López de Santa Anna, se impuso a los acreedores del camino de Perote a Veracruz la obligación de construir un ferrocarril que partiendo de la ciudad de Veracruz llegara hasta el río San Juan. Los trabajos avanzaron con gran lentitud y en siete años sólo se construyeron 7 kilómetros.
Se supone con fundamento que una de las causas del retraso fue la invasión norteamericana ocurrida en esos años. En 1848 se reanudaron los trabajos siguiendo rumbo a río San Juan y para 1850 se habían construido 13 kilómetros hasta El Molino, tramo solemnemente inaugurado el 16 de Septiembre de 1850, fecha considerada como histórica en los anales ferroviarios, por haber sido el primer convoy que transitó en territorio mexicano, aunque el servicio al público se inició hasta el 22 del mismo mes.
López de Santa Anna otorgó una nueva concesión a favor de Laurie Rickards para construir la línea de Veracruz a México, pero también caducó al no realizarse ningún trabajo.
Once días antes de abandonar el poder, al triunfo de la revolución de Ayutla, López de Santa Anna decretó una nueva concesión, esta vez en favor de los Hermanos Mosso, para construir un ferrocarril de San Juan, Veracruz, a Acapulco, pasando por la Ciudad de México. Esta fue la primera vez que se cumplió una concesión. Los Mosso empezaron a construir de México rumbo a Veracruz en 1856 y el 4 de julio de 1857 pudo finalmente inaugurarse el tramo de Tlatelolco a la Villa de Guadalupe (hoy Villa Gustavo A. Madero), con asistencia del presidente Comonfort.
Poco tiempo después se suspendieron las obras y los Hermanos Mosso vendieron la concesión al señor Antonio Escandón, al mismo tiempo que este señor compraba al gobierno el tramo de Veracruz a río San Juan. El 31 de agosto de 1857 se le otorgó una nueva concesión para construir un ferrocarril de Veracruz al Océano Pacífico.
El 5 de abril de 1861, el Presidente Benito Juárez, otorgo a los Escandón una nueva concesión para una línea de Veracruz al Pacífico con un ramal a Puebla.
El material rodante del Ferrocarril Mexicano en el tiempo de su inauguración consistía de 26 locomotoras, de varias clases; 36 coches diversos para pasajeros y 341 carros y plataformas para transporte de mercancías, pulques y animales.
Tal es la historia de la Construcción del primer ferrocarril, totalmente terminado, que recorrió territorio nacional, pero para ver culminada su construcción hubieron de transcurrir muchos años y ocurrir grandes y graves acontecimientos en la vida de México, como guerras civiles, intervenciones extranjeras y hasta un pretendido imperio.
Así quedó cumplido el primer anhelo de México en materia ferroviaria, según hacen constar los Breves Apuntes Históricos sobre los Ferrocarriles de la República Mexicana, publicados en 1906 por el ingeniero Mariano Téllez Pizarro,
Entre 1884 y 1904 se habían construido en la República 10 mil 631 kilómetros de vías, que sumados a los 5 mil 891.367 kms. construidos daban un total de 16 mil 522.618 kilómetros.
Vicente Fuentes Díaz en su Libro El Problema Ferrocarrílero de México, nos dice: "Hasta 1899, o sea al finalizar el siglo XIX, todos los contratos ferroviarios fueron otorgados sin orden ni sistema alguno, en el sentido de no formar parte de un plan oficial, debidamente estudiado, de impulso a las vías férreas conforme a las necesidades nacionales”.
Fue hasta el fin del Siglo XIX, que el gobierno porfirista empezó a preocuparse por poner en práctica, a su modo, una política organizada de construcción de ferrocarriles. Como resultado de ello se expidió en 1899 la primera Ley General de Ferrocarriles, la que abarcaba debidamente detallados todos los aspectos que tenía en aquel tiempo la construcción y explotación de ferrocarriles.

julio 03, 2007

Nuevo chequeo médico a Echeverría

Por mandato judicial, el lunes fue sometido a un tercer examen médico el ex presidente Luis Echeverría Álvarez, para definir si las autoridades penitenciarias proceden a ficharlo y someterlo a una prueba de personalidad, como todos los procesados.

El reconocimiento fue realizado en su domicilio particular por el doctor Juan Berdejo, del Instituto Nacional de Nutrición para constatar su estado de salud.
Integrantes del Comité de Huelga de 1968 permanecieron afuera del domicilio de San Jerónimo, “pues estamos también siguiendo paso a paso, para conocer con todo detalle el momento que se está viviendo”, como dio a conocer Raúl Álvarez Marín, ex líder estudiantil.
Los resultados serán entregados a más tardar el jueves a Arnulfo Castillo, juez 15 del Distrito del Reclusorio Sur, donde se le sigue un juicio como presunto responsable del genocidio ocurrido el 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
Esto sucede a unos días de que un magistrado federal resuelva si le concede un amparo al ex presidente, contra el auto de formal prisión que se le dictó.
Luis Echeverría Álvarez se encuentra sujeto a prisión domiciliaria en su casa de San Jerónimo Lídice, al sur de la Ciudad de México.
Respecto a los dos exámenes médicos que le fueron practicados en diciembre de 2006 y en marzo pasado, el médico Berdejo precisó que Echeverría Álvarez no gozaba de buena salud para cumplir con sus obligaciones procesales.